Los juegos florales en Puerto Real – Bárbara Basadre Bravo

Bárbara Basadre Bravo

RESUMEN

El espíritu romántico, tras la Revolución Francesa, trajo consigo, entre otras propuestas, la puesta en valor de la cultura o identidad propia de un país, adaptando su temática a las tradiciones regionales que habían ido perdiendo vigencia. De esta forma, resurge el gusto por los certámenes poéticos, que se remontan a la Antigüedad Clásica, y en los que los autores dirigían sus textos hacia temas patrióticos o regionales, religiosos y amorosos: los Juegos Florales.

En este artículo, a través de diferentes publicaciones periodísticas del siglo XX, se observa el desarrollo y evolución de las tres ediciones que se celebraron de estos certámenes en Puerto Real: 1900, 1951 y 1969.

PALABRAS CLAVES

Juegos florales, Puerto Real, certamen literario, Romanticismo, Poesía.

 

FLORAL GAMES IN PUERTO REAL

ABSTRACT

After the French Revolution, the romantic spirit brought with it the importance of culture or self-identity of a country, adaptating its theme to the regional traditions. They had lost curient nature.

In this way, the taste for the poetry contests flourished, the origin dates back to Classical Antiquity where authors used to write about religious and patriotic topics, called “Juegos Florales”.

In this article, you can see the development and evolution of three different editions. They took place in this literary contest in 1900, 1951 and 1969 in Puerto Real.

KEYWORDS

Juegos Florales, Puerto Real, literary contest, Romanticism, poetry.



 

 INTRODUCCIÓN

La poesía, además de haber sido durante la historia de la Literatura un género fundamental en nuestra producción histórica y cultural, ha representado desde sus orígenes una forma de expresión que ha permitido al ser humano descifrar el mundo que le rodea, desvelar sus pasiones, su rabia, cantar todo aquello en lo que ha encontrado cierta belleza mundana o trascendente.

De esta forma, el pueblo ha necesitado recurrir al género poético, a veces como una experiencia estética o una forma de relacionarse con el mundo que vive y habita, a veces como fiel testigo de los acontecimientos históricos que ha necesitado transmitir por vía oral o escrita, es decir, la poesía entendida como una práctica social.

Durante el siglo XIX, coincidiendo con el Romanticismo en Europa, se difundieron por el viejo continente, tras la Revolución Francesa, las ideas románticas de libertad, de recuperación del pasado o de puesta en valor de la lengua y la cultura propia de una región. La temática se adaptó a la realidad y a la búsqueda de referentes que pusieran de relieve una identidad nacional, sacando de nuevo a la luz, las tradiciones regionales que habían ido perdiendo vigencia, despertando, así, el gusto por el sabor local.

Enfrentada a los lineamientos racionalistas, el llamado “espíritu romántico literario”, destacó, sobre todos los elementos, la subjetividad artística, la inspiración y lo original como evidencia de la universalidad del hombre.

Relacionado con estas características, resurge durante la segunda mitad del siglo XIX el gusto por los certámenes poéticos o concursos literarios en los que los autores dirigían sus textos hacia temas patrióticos o regionales, religiosos y amorosos. Estas justas literarias no sólo se organizaron a lo largo de toda la geografía española sino que su práctica también se extendió por Europa y Sudamérica. Si Rubén Darío las impulsó desde América, algunos autores, tanto de la Generación del 98 como la del 27, participaron de forma activa: Unamuno, Juan Ramón Jiménez, Gerardo Diego o el Nobel, Vicente Aleixandre.

En España, destacamos los recuperados Juegos Florales de Barcelona y Córdoba (1859), Valencia (1879), Calatayud (1896) y, naturalmente, Puerto Real (1900), donde gozaron de gran prestigio.

 

ORÍGENES

Para conocer el significado y sentido de los Juegos Florales, tenemos que trasladarnos hasta la Antigüedad Clásica de Roma, permitiéndonos, de esta forma, llegar hasta el origen de uno de los más importantes congresos literarios que se ha celebrado en Puerto Real.

Los Juegos Florales se celebran en la Roma Antigua como una gran fiesta popular en homenaje a Flora, diosa de las flores y los jardines, amada de Zéfiro y madre de la Primavera. Es una de las más antiguas divinidades itálicas, por lo que estos juegos tenían un origen religioso. Inicialmente venerada como diosa de las semillas y los frutos, se transformó en aquella que presidía todo lo que florecía, por eso mismo es la diosa de las flores y los jardines.

Durante la República romana, el culto a la Floralia o diosa Flora se celebraba el tercer día de las calendas de mayo (28 de abril) y duraban seis días (3 de mayo) Posteriormente, en la época de los Emperadores, esos eventos se fueron transformando en competencias poéticas, promovidos por asambleas literarias, cuyos vencedores recibían aclamaciones públicas y eran coronados con rosas, mirtos y laureles.

En nuestro país, buscamos los orígenes de los Juegos en 1363, fecha en la que  D. Juan I de Aragón creó en Barcelona el Consultorio de Gaia Ciencia (ciencia de lo bello) representado en forma poética, promoviendo también Juegos Florales y eligiendo anualmente una reina.

El Romanticismo, tras siglos de olvido, recupera la tradición literaria de estos juegos florales en Barcelona, donde volvieron a instaurarse el primer domingo de mayo de 1859 gracias a las iniciativas de Antoni de Bofarull y de Víctor Balaguer. Bajo el lema «Patria, Fides, Amor», en alusión a los tres premios ordinarios: la Flor Natural o premio de honor, que se otorgaba a la mejor poesía amorosa; la Englantina de oro a la mejor poesía patriótica; y la Viola d’or i argent al mejor poema religioso, estos premios eran entregados a las mejores composiciones líricas. El acto continuaba con la elección una joven simulando el papel de Flora y siendo condecorada con el correspondiente título que la organización creía conveniente, normalmente como el de “Reina de las flores” o “Reina de las Fiestas”.

Los Juegos florales se componían, principalmente, del presentador del acto; el mantenedor; un jurado, compuesto por un presidente y varios vocales, que determina los premios y que varían según la ocasión (un premio especial consistía en otorgar la Flor Natural de Honor); los premiados y, por supuesto, la reina de la exaltación y su corte de Damas de Honor.

 

I JUEGOS FLORALES

EN PUERTO REAL (1900)[1]

Tenemos que remitirnos hasta 1900 para constatar en nuestra ciudad la celebración de los I Juegos Florales. Esta celebración, que se situaba, en cuanto a calidad literaria se refiere, al mismo nivel que las principales capitales españolas, se organizó en tres ediciones: 1900, 1951 y 1969. Estas dos últimas dedicadas a los Reyes Católicos como fundadores de nuestra localidad, aunque más concretamente centrados en la figura de Isabel I de Castilla.

Los I Juegos Florales de Puerto Real, celebrados en la noche del 27 de mayo de 1900, se centraron en realizar una temática portorrealeña.

Aquella noche el certamen poético se celebró en el Teatro Principal, que fue transformado quitándose las butacas para convertirse en un gran salón desde la entrada hasta el final del escenario.[2] Fue de destacar el exorno floral con el que había sido decorado el lugar, resaltando la figura  del pintor Justo Ruiz Luna.[3]

El jurado de estos primeros juegos estuvo presidido por Alfonso Moreno Espinosa, personaje de renombre gaditano, historiador, escritor, catedrático y profesor universitario, además de varios cargos como concejal del Ayuntamiento,  presidente del Ateneo de Cádiz y vicepresidente de la Academia de Artes y Ciencias de la capital. Igualmente presidió el certamen el gobernador de Cádiz. Al señor Moreno Espinosa también le acompañaban el juez Vicedo y el alcalde de Puerto Real, Antonio Segovia y Gutiérrez.[4]

Comenzó el acto con una sinfonía de Händel “el Mesías”, interpretado por la orquesta allí presente, haciendo su majestuosa entrada la Reina de los Juegos Florales, la señorita Margarita de la Vega y Argote de Molina, madre de María Luisa Terry de la Vega.[5] Margarita estaba  seguida por su corte de honor formada por seis jóvenes aristócratas de la época: señorita de Chappino, de Puga, de Cervera Jácome, de Díaz, de Lacoste y Cervera Valderrama, cerrando el cortejo los maceros y pajes.

La reina,  con un elegante vestido celeste de seda brochada y de larga cola, adornándose con un collar de brillantes y sprint de las mismas piedras entre plumas celestes como tocado,[6] se presentaba esbelta, arrogante, magnífica, vistiendo rico traje celeste de seda brochado con flores blancas, valiosas prendas en el ondulado cabello y en los mórbidos brazos y escote.[7] Seguidamente Agustín García Gutiérrez leyó la memoria y el dictamen del jurado que concedía el premio principal de la flor natural. En este caso se trataba de una rosa llamada Marchioness of Londonderry al poeta Luis de la Guardia, teniente de Artillería, escritor y, según la crónica de El cocinero, manco. La poesía premiada en cuestión se titulaba “Tres reinas” y estaba dedicada a la de la fiesta que elige entre mil flores y cuyo reinado de belleza ni puede terminar, ni ha terminado.

Reproducimos un fragmento original de esa poesía:

Hace ya más de un lustro, que escogía

Por mi mano. A otra reina de la fiesta;

La llevé al corazón, donde tenía

La blanda silla del amor dispuesta…

Y desde entonces, en mi hogar, me hallo,

Más que como señor, como vasallo.

Para la castellana de mi pecho

Guardo yo los laureles,

Que alguna vez, sin méritos cosecho.

Para ella es esta rosa

Que, apenas entreabierto el lindo broche,

Por arte milagrosa

Ha venido á mis manos esta noche.

Perdona, así, que hasta tus pies no vaya,

La prenda que me entregas á ofrecerte:

Esclavo soy de amor, y ya no aspiro

Á otro honor, ni á otra suerte

Que á la de ser esclavo hasta la muerte.[8]

 

El mantenedor del acto, Ricardo Girón Severini, catedrático de la Universidad de Cádiz y autor, en 1894, de Análisis de la composición castellana, dirigió el acto de entrega de premios.

Comenzaron con dos reconocimientos a la virtud y constancia que conquistaron dos ancianos obreros de la ciudad que fueron abrazados por el gobernador en nombre del Gobierno de su majestad. El resto de premiados fueron los señores Navarro, Rey Rivadeneyra, Casal, Soba y Santiago Casanova Patrón.[9] Sin embargo, los principales galardonados de esta primera edición de los Juegos Florales serían los siguientes señores:

Rafael de Cózar Vargas-Zuñiga,[10] premiado    por su curiosa biografía de D. Francisco Barca y Corral.[11] Otro de los ganadores sería Manuel Márquez Navarro por su biografía sobre Juan Guerra de la Vega y Collantes.[12] Y el último trabajo literario viene de manos de Pedro Riaño de la Iglesia. [13] En este último caso se trató de una poesía con la misma temática portorrealeña titulada “La sorpresa del Trocadero”.

 

II JUEGOS FLORALES (1951) [14]

Manteniendo la idea original de dedicar los Juegos Florales a una temática concreta, se utiliza la efeméride del 500 cumpleaños de la fundadora de la villa, Isabel la Católica (22 de abril de 1451), para celebrar los II Juegos Florales de la localidad.

La idea surge del Padre José Gámez Coto, reverendo cura párroco de la localidad, que convoca en su domicilio, el día 29 de abril de 1951, a varios vecinos de la localidad y amantes de las letras. Allí les expuso la idea de organizar el certamen literario y ceder la presidencia del mismo a Eduardo Gener Cuadrado, capitán de navío y jefe de la 3ª Flotilla de destructores de la Base Naval de Cádiz. Fue el militar quien tendría que encargarse de organizar la Presidencia, invitando a diferentes autoridades estatales y provinciales, civiles y militares, quedando la Comisión formada por:

  • Presidentes Honorarios: El capitán general del Departamento Marítimo, el gobernador civil y el alcalde de Puerto Real, Alfonso López Calatayud.
  • Presidente: Eduardo Gener Cuadrado.
  • Vicepresidente: José Gámez Coto. Secretario: Miguel Cáceres Cabello.
  • Vocales: Carlos Martell Viniegra, Antonio Muro Orejón, Juan Antonio Campuzano y Hoyos, María Alegre Muñoz y Ramón Ortega Pejito.

Por esta presidencia, los Juegos fueron proclamados a nivel nacional, lo que atrajo a miles de personas y sobre todo a importantes autoridades y medios de comunicación radiofónicos como Radio Nacional, que también se hicieron eco de esta noticia retransmitiendo el acto en su totalidad.

Igualmente, los premios, de elevadas cuantías, fueron repartidos a los poetas que participaron en aquel ilustre acto.

El acto, que tuvo lugar en el Teatro Principal el 14 de agosto de 1951, contó con una más que numerosa asistencia de público, exornándose el edificio de forma muy artística por la Plástica del Ministerio de Información y Turismo en colaboración con Ángel Carlier Vea-Murgía.

Previamente a las disertaciones, la señorita Carmen Gallardo Derqui era nombrada la Reina de los II Juegos Florales, siendo el poeta invitado y elegido para esta edición don José María Pemán Pemartín.

1. La reina de los Juegos Florales con su Corte de Amor

Tras el anuncio de los clarineros, entró en la sala la reina, acompañada por el siguiente cortejo:

En representación de Cádiz, Nena Abárzuza Abárzuza del brazo del capitán general del Departamento Marítimo, don Carlos Vila Suance. A continuación, la señorita Ninfa Domínguez Bensusan del brazo del presidente de la Diputación Provincial, en representación del gobernador civil de la Provincia.

Por Jerez, María Cristina Pemán y Domecq, acompañada por el alcalde de Puerto Real, don Alfonso López. Le seguía María Jesús del Pino y Bohórquez, conducida por don José María Pemán.

Por San Fernando, María Isabel de Falla del brazo del alcalde de San Fernando, don Francisco García Raez. Tras ella, Mame Ristori, acompañada del alcalde de El Puerto de Santa María, don Eduardo Ciria.

Por Sanlúcar de Barrameda, Encarna Bustillo y R. de Somovía, del brazo del director de la Factoría de Matagorda, Germán García Monzón. Seguidamente, Luisa María Eizaguirre Romero y a su lado el alcalde accidental de Jerez de la Frontera, don Alberto Durán Tejera.

En representación de El Puerto de Santa María, María Teresa Terry Galarza, acompañada de don Francisco Ruiz Martínez.

De Puerto Real, Teresina López Calatayud, acompañada por don Leopoldo de Luis y Consuelo Ramos Cervera, del brazo de Juan Antonio Campuzano Hoyos. También, Fina Ruiz Carvajal, acompañada de Cayetano Bustillo; María del Carmen Prats García, del brazo del poeta premiado don Manuel García Posada; María Teresa Escolano Paúl, del brazo de Miguel Gallardo Gómez; y Fina Lizaur Pellicer, del brazo de Juan López Manterola.

2. Entrada en el teatro principal de la Reina del brazo del

mantenedor de los Juegos Eduardo Gener Cuadrado

 

3. Joven con hombre

 

Seguidamente el secretario de las Justas dio lectura al acta del jurado, que dividió los premios en tres categorías:

 

POÉTICOS (EN HONOR A LOS REYES CATÓLICOS)

Se otorgó el primer premio de la Flor Natural y una cuantía de 5.000 pesetas al poema “Marzo” cuyo autor fue Leopoldo de Luis, quien tras recitar su poesía, recibió la flor a manos de la Reina. A continuación, el secretario tomó la palabra para dar lectura al fallo del jurado subiendo, así, cada uno de los premiados a recoger sus respectivos premios y a dar lectura a sus respectivos poemas. El siguiente en recitar fue José García Nieto, de Madrid, con su poema “Tanto Monta”, por el que recibió 1.000 pesetas. Le siguió Manuel García Posada, poeta sevillano, recitando “Singladura”, ganador de otras 1.000 pesetas. El resto de premios fueron entregados por el siguiente orden:

 

HISTÓRICOS

Estos textos versaron sobre  “Pasado, presente y futuro de las relaciones comerciales, de fraternidad y culturales entre Cádiz y la América Hispana”, “El mar y los Reyes Católicos”, ”Jerez durante el reinado de los Reyes Católicos” y “Crónica histórica de la fundación de Puerto Real en las playas jerezanas”. Se premiaron:

1º premio, dotado con 2.000 pesetas, al poema titulado “Festina lente” del autor Hipólito Sancho de Sopranis, de El Puerto de Santa María.

2º premio, con 1.500 pesetas al poema “Arriba Puerto Real”, de Antonio Ordóñez de la Calle, de Puerto Real.

4. Escenario con la Reina y su corte del Amor

 

5. Escenario

 

Literarios “Novela de ambiente portorrealeño”

Premio de la publicación de la novela para En Puerto Real, de Paula Contreras, de Puerto Real.

Premio de 2.000 pesetas a un Sainete ambientado en la ribera gaditana titulado Angelita está arrestada, del autor José Roldán, de Cádiz.

Premio de 500 pesetas a un cuento infantil sobre los Reyes Católicos. En este caso, el galardón se declaró desierto por considerar el jurado que no se presentó una obra de calidad, así que repartió el dinero entre cinco candidatos.

Premio de una cartilla Postal de Ahorros, con cien pesetas, para los siguientes lemas:

  • Apoteosis de los Reyes Católicos, de Aurora Soria Ordóñez, de Puerto Real
  • Fátima, de Asunción Gómez Aguilar, de Puerto Real.
  • Cuento Infantil, de Antonio Gamero Barba, de Puerto Real.
  • El Caballo fiel, de Joaquín Alegre Muñoz, de Puerto Real.
  • El cuento de la llave, de Joaquín Alegre Muñoz, de Puerto Real.

A continuación del reparto de premios de los escritores, fueron llamados al escenario, por el secretario de los Juegos Florales, tanto agrícolas como industriales, los niños que fueron galardonados por su expediente académico en el curso pasado y que consistían en diez premios de 100 pesetas en cartillas de la Caja de Ahorros de Cádiz. Los ganadores infantiles fueron: Rosario Orihuela García, María Antonia Romero Fontaina, Gloria Prieto Romero (Escuelas graduadas), Dolores Olmo Aragón, Carmen Baro Díaz (Santo Ángel), Juan Herrero Gracia, Félix Arellano García, José Enrique Gómez Ortega, Juan Belizón Torres (Escuelas graduadas) y Manuel Bolaños Sánchez (La Salle). También se repartieron doce premios correspondientes a los obreros industriales que fueron entregados por la Reina y su corte de Amor, donados por empresas como Bazán, la Hermandad de Labradores, Sociedad Española de Construcciones Navales (Matagorda), Sociedad Española de construcciones Navales de San Carlos y la empresa de cerámica de Puerto Real.

Terminada la lectura y entrega de premios, subió al escenario José María Pemán Pemartín, que recitó su poema a la Reina Isabel, siguiéndole Eduardo Gener Cuadrado, que finalizó la justa literaria recitando su discurso como mantenedor de estos juegos Florales.

6. Salida de la comitiva encabezada por la Reina Carmen Gallardo

Derqui y el Ganador de la flor natural Leopoldo de Luis.

 

Hacia la una de la madrugada volvió el cortejo al Ayuntamiento, donde se sirvió una cena de gala en honor de la Reina, su corte de Amor, autoridades, invitados…, sumando, en total, sesenta personas.

7. Recorrido por la calle Marqués de Comillas actual calle Soledad

 

Del éxito de estos II Juegos Florales nació el Grupo Madrigal, siendo Paula Contreras su primera presidenta. Este grupo poético nace de la necesidad cultural de leer, escribir y comentar poemas en diferentes lugares de Puerto Real, en él participarán numerosos poetas e ilustres escritores del momento como Juan Ramón Jiménez, entre otros. Casi 50 años conseguirá Madrigal permanecer entre los portorrealeños, desapareciendo en el año 2000.

 

III JUEGOS FLORALES (1969)

Se celebra la tercera edición de los Juegos Florales el 26 de Julio de 1969, conmemorando los quinientos años del enlace matrimonial de nuestros fundadores, los Reyes Católicos (26 de Octubre de 1469).[15]

8. Mesa presidencial (de izq. a der. Leopoldo de Luis, Carmen Gallardo, el capitán general del departamento narítimo y de espaldas el alcalde Alfonso López Calatayud)

 

Hasta Valladolid, lugar donde se celebrara el enlace real, se desplazó Eduardo Gener Cuadrado, en calidad de presidente del Círculo Artístico y Literario “Madrigal” para entrevistarse con diversas autoridades que formaban parte del Patronato Nacional del V centenario del Matrimonio de los Reyes Católicos. Acompañado del secretario provincial de Turismo visitó al gobernador civil a quien expuso el plan de actividades a realizar en torno a la efeméride. Entre otras, destacaban un ciclo de conferencias, una exposición filatélica, que se celebraría del 22 al 26 de julio en el instituto Virgen del Carmen, una de pintura “Pedro de Matheu”, del 25 de julio al 3 de agosto en la sala de exposiciones de la Institución Sindical, y una de fotografía, con fecha desde el 25 de julio al 3 de agosto, en la misma sala de exposiciones.[16]

9. Cuaderno editado por el grupo Madrigal para los III Juegos Florales

 

Como la Reina elegida para estos Juegos Florales fue la propia fundadora de la localidad, se decidió tener dos cortes de Honor. Por un lado la “Corte de Amor”, formada por jóvenes de la localidad como María José Gallardo Abárzuza, Mariana Amparo Ramos García, Carmen Mari Bracho de Castro, Ana María López de la Orden, Mame Vaca Viaña, Magdalena (Madita) Barrena de Paúl, Belén Fernández Macías y Amparo del Moral Andrey. Por otro, la “Corte de Honor”, compuesta por diferentes reinas como Lolita García Agulló y Fernández Lasquetty (Reina de la feria de Puerto Real en 1968), María Rosa Sánchez de Medina Contreras (Reina Madrigal 1969), María Teresa García Hermoso (Reina de la feria de puerto Real en 1969), Ana María Portillo Serrano (Reina de las fiestas típicas de Cádiz 1969), María Emilia Villanueva (Reina de los juegos florales de la Sal de San Fernando 1969) y Aida Vela Jiménez Tamplin (Reina de las fiestas de la Hispanidad del Puerto de Santa María 1969) y actuando como Reina absoluta de los Juegos Florales, S.M. Isabel I de Castilla.[17]

La Comisión de Honor de estos Juegos estaba formada por Manuel Fraga Iribarne, ministro de Información y Turismo; Gregorio Marañón Moya, presidente del Instituto de Cultura Hispánica; Alfonso López Martínez, alcalde de Puerto Real; almirante marqués de Casa Cervera, Manuel García Gil y Bernabé, director de la Factoría de Matagorda; José Hernández Díaz, rector de la Universidad de Sevilla; además de representaciones de los Ayuntamientos de Madrid, Valladolid y Granada, entre otros.[18]

La Comisión Ejecutiva del certamen corrió a cargo del Grupo “Madrigal” dirigido en ese momento por Eduardo Gener Cuadrado (presidente), Antonio Muro Orejón y Víctor Morera Moreno (vicepresidentes), Ramón Ortega Pejito (vocal del ayuntamiento),  Jose Antonio Linares Moreno (secretario), Diego González Andrades (tesorero), Ángel Carlier Vea-Murgía, Federico Muela, Javier Escolano Paúl, Juan Rivera Gómez,  Mariano González de León, Antolín de Santiago Juárez (delegado de turismo de Valladolid), Guillermo Sasián Varela y Rafael Landín Carrasco (delegado de Turismo de Cádiz).[19]

Las conferencias tuvieron lugar unos días previos al evento y fueron pronunciadas a cargo de Antonio Romero de Armas, José Hernández Díaz, Monseñor Federico Sopeña y José González Barba, además de los recitales de Sofía Noel y Jesús Tutor. Así llegamos al día de la efeméride que estuvo repleto de actos que se fueron llevando a cabo según el horario previsto. Comenzaron las actividades con una misa y responso a las 18,30 horas, en honor a los fundadores de la Villa para pasar, posteriormente, a la lectura de la carta fundacional frente a la lápida conmemorativa de tal efeméride. A las 20,30 horas tuvo lugar la recepción de invitados en la escuela sindical Virgen del Carmen y se procedió inmediatamente después a la inauguración y visita de las diferentes exposiciones. A las 22,00 horas empezaron los Juegos Florales que, para esta ocasión, el escenario elegido fue el patio del pozo en Las Canteras, decorado en su totalidad por Ángel Carlier Vea Murgía y dirigido el acto por el presidente del Grupo “Madrigal”, Eduardo Gener Cuadrado.

Los galardonados con los principales premios fueron:

La Flor Natural se le concedió a Máximo González del Valle, novelista y poeta de Palencia sobre el tema boda de los Reyes Católicos. El segundo premio fue para Manuel Fernández Vaca de Puerto Real llevando por título “Méjico en verde y Paraguay en rojo” y el tercer premio al artículo de prensa “Loa a Puerto Real” para Antonio Gutiérrez Lozano de la localidad.

Además, se entregaron premios de pintura y fotografía, de filatelia con el tema “Los Reyes Católicos y su tiempo”, realizándose para la ocasión un matasellos conmemorativo del acontecimiento realizado por el presidente del Club Filatélico de Puerto Real, Juan Basadre Rodríguez.

10. Página editada por el Diario de Cádiz

 

Y siguiendo la misma temática sobre las bodas de Isabel y Fernando se otorgaron también tres premios a la redacción infantil, siendo ganadores Remedios Parodi Pérez del colegio Santo Ángel, Sebastián González Romero de La Salle y Javier Pérez Jiménez de la Academia María Auxiliadora.[20]

El mantenedor encargado de realizar el discurso de los III Juegos fue el poeta Francisco Montero Galvache, que realizó un bello canto a la ciudad, a los reyes y a las jóvenes que representaban la figura femenina de este acto, su Reina y la Corte de Amor.

            “…sus damas vestidas de albo lino le rendían encendido homenaje. La trigueña Reina sonreía desde el cielo a las muchachas portorrealeñas de su corte de amor…. Se aleja el cortejo de la ilusión. Las princesas están tristes, el hechizo se da deshecho. Pero viva, viva el amor, queda la gran Reina[21]

Con esta edición de 1969, se cerraba un ciclo literario para Puerto Real en el que la Literatura había tenido un papel fundamental en localidad a nivel nacional durante varias décadas. Diferentes poetas, pintores, artistas venían a conocer la Villa Blanca de la que tanto se hablaba en los círculos literarios más importantes del siglo XX. Conseguimos que autores como Juan Ramón Jiménez o Antonio Machado usaran Puerto Real como inspiración para sus poemas.

!Oh, Puerto Real

con tus casas blancas

pero muñecas de rosa, Puerto Real,

y tus pinos verdes

cerca de la mar![22]

 


[1] Para realizar esta investigación, me he remitido, fundamentalmente, a las publicaciones periodísticas de la época. Desgraciadamente, no fueron muchos los periódicos locales que se publicaron, únicamente destaco El combate, El número tres. Semanario Ilustrado y Puerto Realeño (todos posteriores a 1900). A nivel nacional, he hecho uso de ABC, La Alhambra o El cocinero, este último provincial.

[2] “Juegos Florales en Puerto Real”, en  La Alhambra, 31 de mayo de 1900,  p.27.

[3] Ruiz Luna, aun naciendo en Cádiz, vivió muchos años en Puerto Real, manteniendo con la localidad una relación muy estrecha. Este pintor es conocido por varias obras que se encuentran en el Museo del Prado, aunque la más famosa es la reproducción del Combate naval de Trafalgar.

[4] Este regidor fue quien, en 1905,  comprase el recinto de Las Canteras  por 25.000 pesetas.

[5] Esta joven murió en un bombardeo en Seseña, el 23 de octubre de 1937, atendiendo a un herido durante la Guerra Civil. Se le concedió rotular con su nombre una calle en Puerto Real durante el periodo de la dictadura franquista (actualmente, calle Nueva).

[6] “Juegos Florales en Puerto Real”, en  La Alhambra, 31 de mayo de 1900,  p.27.

[7] AVONASAC, “Juegos Florales en Puerto Real”, en  El cocinero. Semanario festivo ilustrado, 28 de abril de 1900, Año VIII, número 308.

[8] “Juegos Florales en Puerto Real”, en  La Alhambra, 31 de mayo de 1900,  p.27.

[9] Cronista de la ciudad de Cádiz, autor de los Anales Gaditanos y colaborador de varias publicaciones como Diario de Cádiz, La Alhambra y El Cocinero, donde escribía con el pseudónimo de “Avonasac (Casanova al revés)”.

[10] Abogado, nacido en Puerto Real en 1874 y futuro juez municipal durante la guerra civil. Se destaca por ser el impresor y editor de las dos crónicas más antiguas de la Villa escritas por Juan Moreno de Guerra y Alonso: Guías para Puerto Real. Apuntes Históricos (1913) y la Carta Puebla de la Villa de puerto Real (1913), sin embargo la primera crónica la escribe Cózar en el Anuario de la Villa, en 1897, junto a Santiago Casanova Patrón.

[11] Personaje portorrealeño político y escritor, nacido en 1831 y muerto en Nueva York en 1883. Fue diputado por Cádiz (1858-1878), director general de Administración (1868) y embajador español en EEUU desde 1881 hasta su muerte por suicidio dos años después en la ciudad de Nueva York donde vivía. Fue hermano de alcalde y concejales de Puerto Real y yerno del alcalde de Cádiz,  Juan Valverde. Conocemos pinceladas sobre la muerte de este personaje a través de unas cartas que envía el escritor Juan Valera a su esposa María Dolores Delavat explicándole que su amigo Francisco no había podido superar las deudas que estaba acumulando en el nuevo continente.

[12] Hijo del Marqués de la Hermida, este personaje nace en Puerto Real en 1800. Fue teniente de artillería y participó activamente en la primera guerra carlista. Enviado a Zaragoza y bajo las órdenes de Cabañeros, se escribe de él “que vivía en el Coso, después de hacer fuego al enemigo desde su balcón, salió a la calle, excitó a bajar a los nacionales y, dirigiendo un grupo de ellos, marchó al Mercado por los sitios más peligrosos, logrando despejar de enemigos aquel punto”(Vigón, Jorge (2014) Historia de la artillería española. Madrid. Ministerio de Defensa) Obtiene la orden Militar de San Fernando siendo ascendido a Capitán del Arma, hasta que comienza la segunda guerra carlista, donde conquista San Antonio de Palomar en Mataró, consiguiendo el grado de coronel de Infantería y ascendiendo a comandante de Artillería. Muere de manera natural en 1849 en Valencia. Existe una placa de mármol en el Salón de Actos de la Academia de Artillería para reconocimiento de gratitud a este personaje de Puerto Real.

[13] Nacido en La Carraca (Puerto Real) el 4 de octubre de 1865, fue biógrafo, historiador y arqueólogo conocido por sus tres volúmenes titulados La imprenta en la Isla Gaditana durante la Guerra de la Independencia 1813-1814.

[14] Para esta edición, se publicó un cuadernillo recopilatorio con los escritos presentados al certamen, además de mucha información relacionada con la efeméride. He recurrido a este documento, que pertenece a mi archivo personal,  ya que no he localizado en ninguna otra publicación referencia alguna a esta segunda edición de los Juegos Florales portorrealeños.

[15] “Homenaje a los Reyes Católicos en Puerto Real”, en ABC Sevilla, 24 de julio de 1969 , p.55.

[16] ORTEGA PEJITO, Ramón. “Puerto Real y el Quinto Centenario del Matrimonio de los Reyes Católicos”, en Marcador, 20 de junio de 1969, año XV, nº 697, p.4.

[17] “Homenaje de Puerto Real a los Reyes Católicos en el V centenario de su boda”, en Diario de Cádiz, 29 de julio de 1969, p.14.

[18] ORTEGA PEJITO, Ramón. “Juegos Florales con motivo del V centenario de la boda de los Reyes Católicos”, en Marcador, 19 de julio de 1969, año XV, nº 700, p.4.

[19] ORTEGA PEJITO, Ramón. “Homenaje a los Reyes Católicos en el V centenario de su boda”, en Marcador, 26 de julio de 1969, año XV, nº 701, p.1.

[20] ORTEGA PEJITO, Ramón. “Juegos Florales con motivo del V centenario de la boda de los Reyes Católicos”, en Marcador, 19 de julio de 1969, año XV, nº 700, p.5.

[21] MURO OREJÓN, Antonio. “Bodas reales de Castilla y el mar”, en Marcador, 2 de agosto de 1969, año XV, nº 702, p.2.

[22] MACHADO, Antonio. “Apuntes y jardines”. Poesías completas (edición de Manuel Alvar), Madrid, Austral, 1999, p.418